Nos encontramos a mitad de la semana en la que Montevideo se ha convertido en la capital del fútbol mundial. Ya vivimos las emociones de la final de la CONMEBOL Sudamericana, con el triunfo del Athletico Paranaense, y de la final de la CONMEBOL Libertadores Femenina, con el Corinthians alcanzando el título. Estamos en la recta final de esta experiencia inolvidable, aprestándonos a disfrutar de la definición de la CONMEBOL Libertadores, entre el Palmeiras y el Flamengo.

En los próximos días, Montevideo se vestirá con los colores de estos dos gigantes brasileños, los últimos campeones de esta competición. La CONMEBOL ha trabajado estrechamente con las autoridades nacionales y municipales de Uruguay para darle el marco adecuado a un partido de esta magnitud e importancia.

El estadio Centenario, un verdadero monumento mundial, se encuentra en óptimas condiciones; la logística y la organización de la CONMEBOL están ajustadas en todos sus detalles y el operativo de seguridad ya está desplegado y activado. Fueron varios meses de intenso trabajo y preparación. Toda la lumínica del Centenario fue renovada, así como el empastado del campo de juego. Se hicieron mejoras sustanciales en los vestuarios, las tribunas, las áreas de tránsito, los palcos, la fachada, las zonas de estacionamiento y otras dependencias. Todo ello respetando puntillosamente los rasgos históricos del que fue escenario de la primera Copa del Mundo.

La CONMEBOL resolvió este año disputar las finales de la CONMEBOL Sudamericana y CONMEBOL Libertadores en la misma ciudad. Con la finalidad de jerarquizar y visibilizar el fútbol femenino sudamericano resolvimos que la final de la CONMEBOL Libertadores Femenina se juegue también en esta ciudad. Se trata no solo de una reparación histórica con el fútbol femenino, sino también de una acción coherente con nuestro objetivo de consolidar a Sudamérica como una potencia mundial en esta modalidad, tal como lo somos en la rama masculina.

Agradecemos a Montevideo y a sus autoridades por abrirnos las puertas y demostrar en todo momento un gran espíritu de cooperación. La ciudad se llenará del color y de la algarabía de los hinchas y varios sectores de la economía uruguaya se verán beneficiados con la afluencia masiva de turistas, desde la hotelería hasta el comercio, pasando por los servicios y el transporte.

Sin embargo, el impacto de las tres finales no se queda allí. Alrededor de 200 países y territorios recibirán la transmisión de la final de la CONMEBOL Libertadores, la cual podrá verse en sitios tan distantes como la Polinesia, África o los países escandinavos. Es importante mencionar que este partido también se podrá observar en aviones y cruceros.

 

¡Desde Montevideo mostramos el mejor fútbol a todo el planeta! ¡A disfrutarlo!

Alejandro Domínguez W-S